9 November 2008

Fds



Ya fui feliz y lo perdí todo. Me cansó, me hizo llorar, después reí y fingí no darle importancia, me aburrió, me volví a reir, pero sobre todo seguí llorando. Intenté tenerlo de nuevo y fracasé, lloré tan fuerte y grité tanto que pensé que se iban a romper mis cuerdas vocales. Ya dejé que las cosas fluyeran y se arreglaran solas, ya actué según mi parecer (y también según el de otros varios) y tampoco funcionó. Ya lloré desconsolada y delante de todos, ya me quebré frente conocidos y desconocidos. Ya me expuse ante cualquiera y ya conté mi propósito hasta a las hormigas. Ya me ayudó hasta mi tía y supongo, a los que perdí, desde el Cielo. Ya lo ví y lo tuve y se fue. Y lo volví a ver desde lejos, imposible de alcanzar. Ya insulté todas sus cosas y también las adoré. Ya pedí perdón y expresé qué sentía. Ya le compré chocolates cuando nadie hubiera creido que pensaba en él. Ya guardé cada detalle de su vida en mi memoria, y las podría recitar una y mil veces. Ya sé hasta lo que no me dijo y lo que dijeron otros. Ya intenté que llorara, pero yo no ví ni una lágrima. Ya soñé hasta con su sombra y siempre estaba conmigo. Pero sobre todo seguí llorando. Ya aburrí a mis amigas con el tema y ahora hablo con las paredes.
Ya le dio invitación mi madre y ya fui vitalicia en su casa. Ya intenté dormir en su cama pero no me dejó. Sobre todo intenté ignorarlo, pero en los garabatos siempre aparecía su nombre. Ya leí libros, carteles y señales; pero siempre se destacaban sus iniciales. Ya traté de prestar atención en clase pero siempre alguien lo estaba llamando.
Ya inventé historias y besé a otros.
Ya le dediqué canciones y le escribí textos.
Pero sobre todo seguí llorando.

1 comentarios:

sophi said...

le pongo un diez al texto por representar perfectamente lo que siento. escribiste muy bien nena